Si lo primero que te viene a la mente al pensar en un monovolumen es la palabra “caja”, seguramente nunca hayas visto un Alhambra. Basta una sola mirada para comprender que estamos ante un monovolumen fuera de lo convencional.  Aerodinámico y compacto en el exterior, sus líneas atléticas no son más que el preludio de un interior amplio y confortable. En definitiva, más estilo y más carácter para familias que no han perdido su espíritu competitivo.